Marvel, el nuevo Venom

The Amazing Spider-man

Hoy se confirma que Sony compartirá a Spider-man con Marvel para completar así el proyecto de Civil War, que es uno de los eventos más importantes dentro de su universo, un conflicto político-social que alcanza a los superhéroes y los orilla a la ruptura, la desesperación y la tragedia. Bien sabíamos que sin Peter Parker, Civil War no tendría el impacto esperado.

Pese a la reacción eufórica de muchos fans, a mi me parece muy triste que Sony haya cedido al personaje por mera ambición económica. Si ya sé, me dirán que el mundo de Hollywood se mueve con dinero y que gracias a éste, es que subsiste. Pero ¿realmente el Spidey de Sony era un fracaso? The Amazing Spider-man 2 recaudó la nada despreciable cantidad de $708,982,323 millones de dólares en taquilla mundial, similar a un éxito como Dawn of the Planet of the Apes ($708,835,589 MDD) y el sitio Box Office Mojo la coloca en el doceavo lugar en cuanto a ganancia se refiere. Posiblemente, para Sony sea una mierda que la recaudación haya superado a Interstellar, Noah, Boyhood, 300: Rise of an Empire, por nombrar solo algunos de los filmes que causaron impacto durante el 2014.

Lo cierto es que yo pertenecía al grupo de lectores del cómic que si estaba satisfecho con el desempeño de Andrew Garfield como Peter Parker y con el trabajo que hizo Marc Webb durante dos entregas. La historia me gustó, creo que estaba bien planteada y dejaba cimientos sólidos para convertirse en algo muy interesante (tal vez al nivel de lo que Nolan hizo con Batman). De verdad, esperaba que la franquicia continuara o que al menos, tuviera un final digno, pero ahora nunca lo sabremos.

Todo indica que Marvel va a reiniciar la historia. ¿Otra vez la muerte del Tío Ben? ¿En menos de 10 años, tres veces? ¿En serio? No lo sé, pero ojalá que no. Viene un nuevo Peter Parker (o tal vez un Miles Morales, si se descuidan hasta una versión femenina, quién sabe) y otra historia sin trasfondo. Sí, porque el personaje debutará en Captain America: Civil War.

Tal vez lo que más me inquieta, es que Marvel venía contando lo mismo, una y otra vez con sus personajes. Un cuento gastado con sobradas escenas de acción, poco drama y plagado de clichés. Aburrido, predecible y poco digno para superhéroes tan icónicos que movían mis emociones conforme leía sus aventuras en papel.

Por esto y mucho más, creo que Marvel es el nuevo Venom. Ese simbionte que una vez se apoderó de Spidey e influyó en sus acciones. Ojalá nuestro héroe un día logre librarse del codicioso estudio.